domingo, 17 de mayo de 2009

AL NORTE DE LA PRIMAVERA

Dicen que es primavera. Es más, parece que hace tiempo que empezaron esos días de renovación transitorios entre el invierno y el verano. Un tiempo un tanto cruel para el opositor porque todo invita a dejarse llevar y a cambiar apuntes por rayos de sol. Y sin embargo, aquí estoy, intentando aguantar estóicamente, luchando contra los elementos, no dejándome vencer por los sentidos y evitando que la sangre se me altere demasiado. Buscando burbujas para aislarme que terminan explotando con la facilidad de una pompa de jabón.
A diferencia de lo que haría cualquier otro mortal medianamente equilibrado, mi conciencia de opositor me obliga a someterme a la única ley por la que se supone que ahora debo regirme. Esa que me ata a una silla y a unos libros rojos. Y sólo a veces, como un permiso momentáneo que le dan a un preso de segundo grado, esa conciencia se descuida, me dejo llevar y desciendo al país de los cuerdos. Y es entonces cuando me sorprendo al comprobar que regreso más tocado de lo que estaba. Con más pajaritos cantores en la cabeza que nunca y con alguna que otra mariposa primaveral a punto de revolotear en el estomago.
Por eso hoy no quiero primavera. Por eso y por más razones hoy voy a destripar la cara oculta de la primavera:
No sé quien dijo que Mayo era el mes de las flores, yo diría que es el mes del pólen y las alergias. Me cago en las gramíneas y en todo lo que hace que durante varios meses tenga la nariz taponada o/y moqueante. No sé si será culpa del pólen, del resfriado, de la gripe o de cualquier otro virus primaveral pero últimamente los pañuelos se han convertido en una prolongación de mi mano.
Por no hablar del clima. Lo mismo hace un sol radiante que te persigue una nube hasta la misma puerta de tu casa cargada de truenos, rayos y agua para justo después aparecer un arcoiris. Lo que conlleva no saber si ponerte una camiseta de tirantes o un forro polar con orejeras. Un clima demasiado cambiante. Ahora tengo frio, ahora tengo calor. O frío o calor. Puntos intermedios NO.
A todo ello se une el hecho de que la primavera es la época del año en la que se producen más suicidios, por lo que le podríamos otorgar el título de estación de la depresión y de la enfermedad.
La primavera también es el tiempo de las dietas. El mundo “light” emerge en todo su esplendor. Todo el mundo está a dieta. Pocos se plantean empezar la hambruna unos meses antes porque sólo el calor da la voz de alarma de que hay zonas del cuerpo que necesitan ser volatilizadas ipso facto.
Es la época, como no, de las dichosas comuniones. Perdonarme los creyentes, pero hay cosas en la religión católica que nunca entenderé, pero eso será objeto quizá de otra entrada. En definitiva, que no hay niño que se precie entre los 8 y los 10 años que no reciba en primavera su ostia correspondiente ( en este caso sin h).
Además, no se puede hablar bien de la primavera sin resultar repipi o cursi. Yo lo he intentado y no me sale. Que si las florecitas, que si los pajaros trinan, que si el amor está en el aire, que si las mariposas...
Y me acuerdo ahora de una frase de Sabina que dice: “...aunque muera el verano y tenga prisa el invierno la primavera sabe que la espero en Madrid”. Y allí espero estar la próxima primavera. Mientras tanto, escojo mantenerme al norte de esta primavera enredándome en la burbuja con la que intento aislarme. Será que este año no toca completar la metamorfosis....será que es tiempo de aguantar con orgullo que todavía no ha llegado la fase en la que se deja de ser un capullo.


miércoles, 13 de mayo de 2009

¡buen provecho!

Hace tiempo que no escribo y tengo esto algo dejado de lado, no es tiempo de excusarme porque tampoco lo pretendo, me sentía bien dejando pasar este espacio y así lo hice.

También he intentado escribir algo, sentarme a ver que me inspiraba, pero tengo la inspiración en crisis y lo que se me ocurre o roza el pesimismo o proviene de los mundos de yupi, ideas que se volatilizan al final sin más.

Por eso presento aquí mi brocheta,

me encanta el picoteo, y con el buen tiempo, llegan las comidas mas light, las tapitas en los bares y las barbacoas los domingos que hace sol; me gustan las brochetas, así que si probar un bocado de cada ingrediente, al final produce en la boca ese coctel de sabores que te hacen pensar, uhmmm delicioso! probaré a ver que resulta del batiburrillo de mi vida si expongo pequeños retazos de ideas de lo que me ronda y de lo que me mueve o me llena en este tiempo:

+ me gusta que mis amigos cuenten conmigo, que aunque me dedique a hacer planes, luego resulte otro que salió improvisado pero que supo a "lujho", como dice una amiga.

+ me gusta que algo surja de la nada y se mantenga, porque hace ver que no es la nada lo que lo mantiene sino que dos o tres o cuatro que se esfuerzan en que no desaparezca.

+ me gusta que aunque no tenga mucho tiempo para los demás, sepas que si descuelgas el tlf estoy.

+ me gusta tomarme una cocacola a las 9 de la noche, aunque el día haya sido penoso y los demás no lo sepan, me gusta que cuando me preguntas como estoy y te diga que con las opos regular nada más, no insistas, total al final ni tu ni yo en ese momento vamos a solucionar nada con hablarlo.

+ me gusta levantarme por la mañana la primera en casa, suele pasar muy pocas veces, pero ahora que las convalecencias en casa aumentan, resulta más a menudo, me gusta poner el café en la vitro, mientras saco a mi perro nuevo y hacer el zumo para todos.

+ me gusta mi perro, ese, el nuevo, vino a casa al poco de examinarme del oral, se llama DUDA, pese a que no tenía muchos adeptos el nombre, mi hermana pequeña dijo, "si Animus aprueba el oral se llamará como el resto quiera, si suspende se llamará DUDA", es evidente el fatídico desenlace jeje.

+ no me gusta coger mierdas del parque, pero si quiero perro,... no dicen: “si quieres sopa toma tres cazos”,... al final tendré que cogerla,.. Pero me está costando.

+ me gusta ser YO, sonará vanidoso, pero a los años, me estoy conociendo, mis defectos que pese a conocerme conservo y mis virtudes, me gusta ser yo, porque a diario veo que bueno no soy Penélope Cruz, pero tampoco ando en el otro extremo.

+ me gusta pensar que es hora de remontar, ya esta bien de la situación de suspensión- asqueamiento-oposición-ahogamiento en el que ando, o resurjo o muero pero es hora de decidirme.

+ me gusta ir al preparador con alguien, CORPUS, aunque ese alguien no me escuche siempre los temas (yo tampoco lo hago siempre :P) pero me gusta ir, tomar café y parodiar la vida que gastamos y ver que no todo es tan jodido sino mucho más :P.

+ me gusta disfrutar de mi familia en casa, esto parece lógico, pero no es tanto, por cuestiones que no vienen al caso, ahora tengo en casa a diario a mis padres y a mi abuela, mi reacción inmediata : ¡¡ANIMUS, sal pitando para la biblioteca!! mi reacción consolidada ¡¡uyy las 13h, hora de la tapita, jejeje vamos a ver como anda esta gente por ahí abajo!!

+ me gusta que mis amigos empiecen a hipotecarse, primero porque estaremos todos como putas en cuaresma, así que empiezan las privaciones para todos, segundo porque el plan de los viernes será casita de tal o pascual, con lo cual mas ahorro aun, lo malo es que son mu cansinos hasta que consiguieron la hipoteca, aunque ahora empieza la fase de ikea y demás,... creo que huiré del país de los tresillos y de los salones como pueda.
+me gusta resultar alocada a ratos, me gusta hablar con ejemplos, me gusta llevar la contraria y apostar en cosas estúpidas, ilógicas o imposibles,..

en fin, espero que de este popurrí salga una buena brocheta, salpicón de ideas, justo a la hora de la tapita y la cerveza.

¡qué lo disfruten!

P.D. esta salió así como así, pero amenazo con una brocheta jurídica, igual que esta pero de ideas que me crean las distintas instituciones que en nuestro derecho son muchas.

¡me pongo ya a ello!

martes, 5 de mayo de 2009

A CONTRATIEMPO

Tiempo: Duración de las cosas sujetas a mudanza. Eso dice la R.A.E, entre otras acepciones. Pero ninguna de ellas hace referencia a la naturaleza opresora y dictatorial que puede alcanzar el tiempo. Cuando somos niños el tiempo pasa tan lentamente que los meses se confunden con años y los veranos se presentan tan largos que es posible realizar todo lo imaginable en tan solo unos meses. Hasta ese momento somos libres, libres del tiempo.
Luego, cuando se comienza a tener conciencia de la temporalidad, el tiempo te atrapa y todo se explica en coordenadas espacio-temporales.Y a partir de entonces se tiene la sensación de que el tiempo empieza a acelerarse. Los años se hacen más cortos y los meses ya no se confunden con años. Probablemente coincida con el momento en el que empiezan las obligaciones. Todo tiene un plazo, un término, una duración. Incluso existe una obligación social de cumplir según qué objetivos a tiempo.
Tenían razón los que decían “a partir de los 20 el tiempo se te pasará volando”. Y volando está pasando. Como un halcón en caida libre. Y así vuela el tiempo para pensar, el tiempo para leer, el tiempo para no pensar, el tiempo para viajar, el tiempo para divertirse, el tiempo para dormir, el tiempo para estar con la familia, el tiempo para salir con los amigos...el tiempo para tener tiempo. Tiempo cada vez más escaso y efímero. Tiempo que hace malabares con la memoria. Tiempo que se escapa entre los días como granos de arena entre las manos y ya no vuelve. Tiempo tirano que esclaviza. Porque opositar es convertirse en prisionero del tiempo.
Y no saber distinguir si uno lleva colgado un cronómetro como un yugo o es el cronómetro el que le lleva colgado a uno. Porque tengo la sensacion de que los años transcurren demasiado rápido. Las semanas se suceden como ráfagas repitiendo un contenido similar que llega a provocarme un vértigo angustioso. Una impresión de vivir en permamente combate, de antemano perdido, contra el tiempo. Arrancando segundos al minutero. Viviendo a contrarreloj. Pendiente de si canto el tema en tiempo, de si estudio las suficientes horas al día, de si en la semana me dará tiempo a repasar los temas, de si con equis meses tendré tiempo para prepararme el examen...
Y ahora veo conejos con chaleco y reloj de bolsillo escurriéndose frenéticos por entre los libros repitiéndo:“¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Qué tarde voy a llegar!”.Y me planteo, aunque sea momentáneamente, si hacer como Alicia y seguirlos para adentrarme en otro País de las Maravillas o continuar con mi cuento y esperar que los temas se transformen en baldosas amarillas que me aseguraron conducen al Mago de Oz. ¿Pero tarde adónde? Tarde al lugar donde se da el salto mortal, al sitio donde se pasa página. El tiempo que pasa atroz como un huracán y transtorna todo tu alrededor, sin embargo, no es capaz ahora de hacer avanzar las páginas del libro y cambiar de capítulo. Solo espero que el tiempo sepa dar al cuento un final feliz.
Tiempo...caprichoso tiempo.

sábado, 25 de abril de 2009

EN BUSCA DE LA FELICIDAD...



Hace poco me propuso una compañera que escribiera un entrada sobre cómo sería mi mundo perfecto.Y puestos a imaginar y, sin saber exactamente si referirme al Mundo Ideal, sin hambre y sin guerra al que se refieren las misses antes de ser elegidas o al que canta Aladín, me centraré en el mio propio, en mi mundo en minúsculas.
Si pudiera imaginar un mundo perfecto ¿cúal sería?
Si a todos nos dieran una varita mágica para dar forma a los sueños ¿que crearíais?
Al pensar en mi mundo ideal la imaginación se traslada inevitablemente hacia la idea de la felicidad. Un mundo perfecto sería un mundo feliz o viceversa ¿no es así?
Pues bien, el primer pensamiento que me llega al plantearme “mi universo utópico” esta relacionado con lo material. Todos queremos una casa a la orilla del mar, un Ferrari en la puerta, un barco en el puerto, un sinfín de paises recorridos, ser ricos o tener una cuenta corriente con los suficientes ceros como para no tener que preocuparnos del dinero...¿Pero acaso es eso la felicidad? Sospecho que hay personas muy infelices teniendo mucho más que eso.
Y no es que pretenda hacer ahora un ensayo sobre la felicidad pero supongo que es algo más subjetivo que objetivo, un estado de ánimo, una actitud ante la vida o algo parecido. Pero ¿no sería más apropiado hablar de “estar feliz” que de “ser feliz”?. Aunque no le falta razón a alguien como Woddy Allen cuando dice:
“El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia”
La felicidad absoluta se sabe que es quimérica. Nadie puede tener una vida perfecta en un mundo imperfecto, a pesar de que algún anuncio se empeñe en demostrar lo contrario. Basta salir de uno mismo para llegar a la conclusión de que es imposible ser completamente feliz a no ser que te tapes los ojos y los oidos para no ver ni oir el mundo (ahora en mayúsculas) que nos rodea. Además, en un plano individual, debe ser bastante aburrido ser absolutamente feliz; no tener de que quejarte y no poder ponerte metas a alcanzar porque la felicidad total supongo que consiste en eso, en tener todos los sueños cumplidos. Lo que si tengo claro es que si me dieran la varita magica de la que hablaba antes no cumpliría de un golpe todos mis sueños. Siempre me guardaría alguno para realizarlo después porque sin sueños, sin ilusiones, no se puede vivir.
Tendremos que conformarnos con la felicidad pasajera e inestable. La felicidad relativa frente a la absoluta. La relación entre ambas es parecida a la que tiene lugar entre las eximentes de anomalía o alteración psíquica y el trastorno mental transitorio: ambos tienen la misma intensidad pero les distingue la permanencia.
Dice una canción “la felicidad son momentos de descuido, tres momentos arrancados al olvido, un instante que saluda y ya se ha ido”. Y esos momentos de descuidos como brisas que te acarician la cara se encuentran en cualquier lugar: entre amigos mientras tomas unas cervezas, viajando o sin viajar, en una mansión o en una casa de madera. Incluso al salir del preparador después de haber cantado en condiciones. Es una felicidad que se manifiesta de dentro afuera...como la accesión discreta ¿no?
Por eso mi mundo perfecto sería aquel que me permitiera vivir una vida saludable, con más días claros que nublados, sin prisas ni demasiados ruidos; aquel en el que pudiera ir consiguiendo los objetivos que me propusiera. Un mundo en el que esa brisa feliz empujase las nubes de los días atormentados.

domingo, 19 de abril de 2009

ME SUBO AL TRANVÍA


Alguien dijo que las buenas ideas son como los trenes, que llegan siempre con retraso. Y hoy se me ocurrió la idea de dejarme de tonterías y de tomarme este año esto tan en serio que no va a caber el mínimo remordimiento por no haber hecho lo que debía.
Cuando se lleva unos años en la oposición se corre el riesgo de acostumbrarse a este modus vivendi. Es muy fácil caer en la desidia y la desgana cuando ves pasar el mundo desde la barrera y te resignas a pensar que lo que el resto de la gente está consiguiendo para tí queda por ahora bastante lejos porque todavía no ha llegado la oportunidad de bajar al albero.
Y es en ese momento cuando reaccionas con todas tus ganas contra esta situación o te dejas vencer. Y ya no importa cuantos disparos hayas fallado si te conciencias de que vas a acertar en el siguiente. Porque se puede conseguir, porque es el único pasaporte para cambiar de vida, porque vale ya de lamerse la herida, porque uno ya no está para compadecerse...
Por eso y porque me he propuesto evitar caer y espantar cualquier tipo de pensamiento negativo que me impida seguir adelante. Dejar de inventar excusas y pretextos y colocar la plaza en el primer lugar de mis prioridades.
Dice una canción de Sabina:


“Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía”

Este año no voy a ver partir más trenes desde la estación. Este año no voy a regresar silbando mi melodía. Este año me subo al tranvia.

lunes, 13 de abril de 2009

EL OPOSITOR: UN ANIMAL DE COSTUMBRES


Ya se sabe que el hombre es un animal de costumbres y el opositor no podía ser menos. Bueno, en nuestro caso de ley, costumbres y principios generales del derecho. De hecho es más maniático que cualquier otra persona “normal”. Y cuando digo normal me refiero a cualquier otro opositor que no haya conseguido creer que los carperis son una prolongación de sus brazos.
Y no es que sufra un transtorno obsesivo de la personalidad al modo de Jack Nicholson en Mejor Imposible( ...o tal sí), pero sí creo que tengo mi lista de manías o “tics opositoriles” que voy engrosando a lo largo de la oposición.
Aprovechando que no me veis voy a contar algunas de mis manías confesables:
  • Siempre desayuno lo mismo...café. Solo café.
  • Tengo la manía de poner el despertador muy temprano sabiendo que no me voy a levantar a esa hora ni con una grua porque lo mio es trasnochar. Madrugar sencillamente no puedo.
  • Mi habitación es mi santuario, nadie puede tocar nada si no es bajo mi exclusiva autorización. Si quieres pedirme un bolígrafo...hecha la instancia a la entrada de la habitación.
  • Aunque por alguna extraña razón de mi escritorio desaparecen lapices y rotuladores, tengo la manía de tenerlos ordenados no por colores como sería mas o menos lógico, sino por el grosor de la punta. Bolígrafos de punta fina en un lapicero y los de punta mas gorda en otro. Como todo el mundo sabe hay anotaciones que solo se pueden hacer con bolígrafos de punta fina.
  • Cada materia tienen unos colores que le pertenecen y como no los tenga soy capaz de estudiarme un tema sin haber subyarado una palabra.
  • Me molesta el silencio absoluto. Aunque sé que es un error no puede estudiar si no oigo de fondo el sonido una cancion o el ruido de un televisor.
  • Me pone especialmente nervioso los temas con post-it, con tachones o con fotocopias pegadas sustituyendo algún artículo derogado.
  • No puedo estudiar en bibliotecas porque termino odiando a todos los que me rodean en mi mesa, especialmente niños pequeños que no paren de hablar.

En fin, podría escribir muchas más pero como entre mis manías también está la de observar las manías de otros...a ver que contáis vosotros.

sábado, 11 de abril de 2009

preparados para todo!!

en fin que debia una post a esta magnífica convocatoria que se nos presenta, asi que saldo la deuda y os/me animo a continuar!!

¡¡nueva convocatoria!!

tras la muerte no hay otra que el limbo el infierno el cielo o la resurrección, elegir no se elige, existe una cierta predisposición a ella según haya sido tu comportamiento en esta nuestra ardua vida,

pero... hay una leve diferencia, ahora aun no he muerto, así que si tuviera que elegir un camino no podría elegir y principalmente porque desconozco las ventajas y desventajas que aquellos paraísos no-terrenales, y es una elección para la eternidad así que mejor la postergo como casi todas las grandes elecciones de mi vida que van mas allá de elegir ¿qué me pongo esta noche?.

lo que quiero decir es que hay que tomar parte en este año, hay que ir preparado y prepararse, somos muchos los llamados y pocos los finalmente elegidos, somos muchos los que invertiremos nuestros días horas y sueños y pocos los que iremos a Madrid o Barcelona a despertar cada mañana diciendo SI, ya vivo mi vida no sueño con vivirla... quizás por eso, pienso que este año y esta batalla debe uno ir preparado, una navaja es poco,... mejor llevar un multiusos, pero ¡¡qué a nadie se le ocurra pasar con esto por el arco de seguridad!! Sino no llega a su destino ni con Mcguiver de compañero de viaje

a por ellos compañeros!!